El verano ha llegado y con él el momento de protegernos del sol usando crema de sol. 

Los protectores solares son agentes necesarios para ayudarnos a protegernos de los rayos ultravioletas. En invierno y especialmente en verano, los necesitamos para evitar manchas, lesiones, envejecimiento e incluso cáncer de piel. A parte de conocer el FPS de las cremas de sol, ¿sabías que tienes que tener en cuenta tu tipo de piel?

Según el tipo de piel que tengas, tienes necesidades diferentes y esto se aplica también a tu crema de sol.

 

  • ¿Piel grasa? Muchas cremas pueden resultarte pesadas y que aumentan la apariencia grasa de tu piel y en ocasiones fomentan la aparición del acné. Para evitarlo busca cremas solares que sean libres de aceite. Evita las cremas untuosas o los aceites. 
  • ¿Piel mixta? Utiliza cremas con texturas ligeras y con comedogénicos, que es un ingrediente que obstruye los poros creando puntos negros. 
  • ¿Piel seca? Necesitarás una crema muy hidratante, pueden incluir ingredientes como lanolina, aceites o siliconas. No olvides usar siempre una crema hidratante debajo de la protección solar. 
  • ¿Piel sensible? Busca cremas solares con filtros físicos (minerales), como el titanio o el zinc, que tienen poca probabilidad de generar alergias o sensibilidad. 

 

Recuerda:

  • Utiliza protección alta, 30FPS o más para evitar dañar tu piel.
  • Ponte crema de 15 a 30 minutos antes de exponerte al sol.
  • Vuelve a ponerte crema solar al cabo de dos horas y después de mojarse.
  • Evita exponerte al sol en las horas centrales del día, donde los rayos solares son más fuertes. 

 

No olvides protegerte del sol y utilizar una crema solar que se adecue a tus necesidades. ¡Así conseguirás mantener tu piel joven y sana!