¿Qué sería de nosotros sin los recuerdos y las sensaciones que vamos almacenando en nuestra memoria? Necesitamos de ellas para recordar, para luchar por nuestros sueños y para ser felices.

Todas las sensaciones y recuerdos que almacenamos en nuestro interior son captados gracias a los sentidos. El gusto, la vista, el oído, el tacto y el olfato componen nuestro sistema de percepción y nos hacen vivir experiencias apasionantes. El último de ellos, el olfato, siempre ha sido considerado como el sentido menor. Sin embargo, se caracteriza por ser el más rápido en poner a funcionar nuestro cerebro, transportándonos a un mundo de emociones y de sentimientos distintos y profundos.

Hoy os traemos la historia del perfume y os contamos algunas claves para encontrar vuestro aroma ideal.

Historial del perfume

El origen del perfume se remonta a la edad prehistórica. Los hombres al descubrir el fuego, descubrieron también que el prender plantas y ramas de diversos árboles traía consigo un fabuloso aroma. En la época griega, se decía que los aromas eran producto de los dioses. Cuenta la leyenda que las rosas en su origen eran blancas y que Afrodita al cortarse y derramar su sangre sobre una de ellas, las trasformó en rojas y con un aroma único gracias a un beso de Cupido.  En Grecia es, también, donde comienzan a elaborarse los primeros recipientes para conservar los perfumes. Se crearon siete formas de cerámica diferentes decoradas con animales mitológicos y pasajes de la mitología griega.

Durante la Edad Media, la producción de perfumes comenzó a desarrollarse con más fervor. Los árabes utilizaban especias y distintos aceites para crear fragancias y aromas. Durante esta época, los perfumes adquirieron otro perfil. Eran utilizados contra enfermedades infecciosas como la peste.

En el año 1678, un pequeño pueblo del sur francés desarrolló la primera industria de perfumes tal y como lo conocemos hoy en día. Este pueblito, llamado Grasse, fabricaba guantes con aroma específicos. La zona del sur de Francia, en la actualidad alberga el peso fuerte de la industria del perfume.

La llegada de Napoleón a Francia fue el empujón final para convertir a este país en el primer productor de perfume del mundo. Napoleón era fiel a los diferentes aromas y tenía una obsesión por las nuevas fragancias

La época dorada del perfume llegaría con la revolución industrial y científica. Muchos químicos comenzaron a investigar sobre la duración del olor y el aroma y sobre cuáles eran los ingredientes que debían incluir. El perfume contenía una mezcla de sustancias aromáticas, aceites esenciales, disolventes líquidos y fijadores de aromas para el cuerpo humano.

¿Cómo se elabora el perfume?

Actualmente, existe una gran variedad de composiciones químicas para desarrollar los perfumes y pueden contener diferentes tipos de sustancias, entre ellos las hojas y flores de las plantas.

El procedimiento para extraer el olor de plantas y hierbas se compone de distintas fases. Por un lado, la maceración, se colocan las flores o ingredientes principales en grandes calderas con el fin de extraer su olor. En algunas plantas como el naranjo, es necesario que se exprima el fruto y conseguir el máximo olor.

Otro método muy utilizado es la destilación, el método más empleado hoy en día. Se tritura la parte de la planta que contiene el máximo olor y se introduce en agua hirviendo hasta que el vapor separa los aceites esenciales y el agua.

Por último, el enfleurage, donde se impregnan las sustancias aromáticas en grasas y posteriormente se extrae el aceite oloroso con alcohol.

En el mercado encontramos diferentes maneras y concentrados a la hora de adquirir perfumes. Todos ellos varían en función de su concentración de la esencia aromática.

El Eau de Perfume tienen una concentración del alrededor del 15 % de la esencia aromática. El agua de colonia, por ejemplo, contienen en torno al 7 o 15% de esencia, sin embargo, esto puede variar en función del fruto y del tipo de aroma. Los splash son aquellas fragancias con menos de un 1% de concentración del aroma.

Claves para escoger el mejor perfume

Por todos es conocido que el olfato, como el resto de los sentidos nos devuelve percepciones únicas a cada ser humano. Cada perfume, cada fragancia, cada colonia tendrá un olor diferente en cada persona dependiendo del pH de su piel y otros factores químicos. No dejes la elección de tu perfume en manos de nadie, elige tú la fragancia que te caracterizará, oliéndola en tu piel.

Un acierto seguro son las fragancias frescas. Siempre que no sepas con cual quedarte, apuesta por ellas. Aportan naturalidad y sensación de calidez. Son aromas no penetrantes y podemos encontrarlas fácilmente en cualquier establecimiento. Las fragancias con toques de jazmín, frutos y rosas, por el contrario, son ideales para personalidades seductoras y sensuales.

A la hora de elegir un perfume, procura no oler más de tres fragancias diferentes. Y recuerda, que pasado un minuto el sentido del olfato se acostumbra al nuevo olor. Aprovecha este intervalo de tiempo para diferenciar unos aromas o fragancias de otros.