Al igual que los avances y la innovación en la tecnología dedicada al cuidado facial y corporal han evolucionado a pasos agigantados a lo largo de los últimos años, el universo de la salud capilar no iba a quedarse atrás. Por eso, hoy en día existen diferentes soluciones para todas y cada una de las problemáticas que se refieren a nuestro cabello, desde tratamientos de nutricosmética que ayudan a frenar su caída, hasta soluciones punteras que tratan su textura, brillo o volumen.

Un buen ejemplo de este avance espectacular es el bótox capilar: un tratamiento 100% ecológico indicado para restaurar los cabellos dañados. Sí, hemos dicho 100% ecológico y es que, el bótox capilar, a pesar de su nombre, ni contiene toxina botulínica (principal componente del bótox tradicional) ni se inyecta. Sin embargo, los resultados obtenidos en el cabello, sí que son muy parecidos a los que resultan de un tratamiento estético facial.

¿Cómo se aplica? ¿Se inyecta?

No. A pesar de que muchos lo piensen, el bótox capilar se aplica directamente en el pelo a través de masajes y calor.

El proceso del tratamiento suele durar de una hora a una hora y media y se realiza exclusivamente en peluquerías o salones de belleza.

Dependiendo del centro, el protocolo puede cambiar, pero básicamente, consta de cinco pasos:

  • Se lava el cabello profundamente con un champú especial que abre las cutículas y elimina cualquier residuo.
  • Después, el cabello se seca y el bótox se aplica por secciones, masajeando de la raíz a las puntas.
  • Cuando el cabello haya absorbido el producto, se lava de nuevo con un champú sin sulfatos y se aplica acondicionador.
  • Después del secado, el tratamiento se sella con la plancha, lo que hace que el producto penetre más profundamente.
  • Finalmente, se peina de la forma habitual.

¿Cuál es el objetivo del tratamiento?

La función que cumple el bótox capilar es la reparación de las fibras capilares quebradas o dañadas, a través de la acción de un potente concentrado de principios activos (vitaminas, aminoácidos, proteínas, ácido hialurónico y, sobre todo, colágeno) que restauran el cabello desde dentro hacia fuera, aumentando así su densidad.

Es decir: el bótox capilar recupera la estructura de cabello sin perder volumen, y consigue que éste se vea con más brillo y sedoso. Donde primero se nota el cambio, es en el cepillado del día a día, que se vuelve mucho más fluido y fácil.

Tengo el cabello encrespado, ¿el bótox me lo encrespará más?

Uno de los resultados más llamativos del bótox capilar es su capacidad para reducir el encrespamiento. Incluso, en algunos casos, ¡puede hacerlo desaparecer por completo! También ayuda a darle cuerpo y volumen a los cabellos lacios y finos. Y entre sus múltiples beneficios, también ayuda a reparar las puntas abiertas.

Entonces, ¿se puede aplicar en cualquier tipo de cabello?

Exactamente. A diferencia de otros tratamientos disponibles que sólo son recomendables para cierto tipo de pelo, el bótox capilar puede tratar cualquier tipo de cabello y además, no interfiere en ningún tratamiento que hayas aplicado previamente.

Es importante señalar que los resultados finales variarán de acuerdo con el tipo de pelo y su estado previo al tratamiento. Porque el producto no actuará igual en una melena descuidada durante mucho tiempo o con claros signos de sequedad, a otra melena más cuidada y con los productos adecuados.