Pelo apagado, rizos foscos e indomables, mechones descontrolados… ¿Te resulta familiar? Si tienes una melena encrespada, seguro que sí. Es ella y no tú la que decide el peinado cada mañana, mientras rezas para que no haya humedad en el ambiente y te aseguras de llevar una goma en la muñeca para situaciones de emergencia. ¡Es imposible luchar contra su naturaleza!

Los genes son los genes y, sin embargo, puedes intentar mantener a raya ese pelo indomable siguiendo unos simples consejos. ¡Toma nota!

1# Lava tu melena con agua templada o fría (así sellarás las cutículas consiguiendo un efecto más liso), usando un champú sin sulfatos específico para el cuidado del cabello seco.

2# Envuélvelo en una toalla para secarlo y no lo frotes o solo conseguirás romper las fibras capilares y alborotarlo aún más.

3# Intenta no lavarlo a diario para evitar que se pierda la grasa natural que produce el cuero cabelludo.

4# Hidrátalo con una mascarilla nutritiva al menos una vez por semana y dale tiempo para que actúe (entre 20 y 30 minutos). En casos extremos, puedes probar a dejártela puesta toda la noche para una mayor reparación.

5# Péinate con delicadeza, usando un peine de puntas anchas y cerdas naturales (las de metal producen electricidad estática y favorecen el encrespamiento)

6# Si vas a utilizar la plancha o el secador usa un protector térmico e intenta no superar los 180 grados (con el calor las fibras capilares se hinchan aportando más volumen al pelo).

7# Al terminar, aplica un sérum anti-frizz de medios a puntas para facilitar el peinado y minimizar la porosidad del pelo.

8# Evita el uso de espumas, lacas o similares. Estos productos suelen contener alcohol, deshidratando el cabello y propiciando su aspecto apagado.

9# Usa una funda de almohada de seda o satén. La fricción con otro tipo de fibras hace que nuestro cabello esté más indomable.

10# Truco casero: si necesitas una hidratación de urgencia y no tienes ningún producto en casa para domesticar tu melena prueba con un poco de aceite (oliva, coco o argán) o crema de manos. Pon muy poca cantidad para evitar un efecto oleoso y aplícalo solamente en las puntas.