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Lifestyle

Cómo no dormir está afectándole a tu piel

Más de una celebritie ha contestado, cuando se le pregunta por sus trucos de belleza, que no…

Más de una celebritie ha contestado, cuando se le pregunta por sus trucos de belleza, que no hace nada especial, que sólo bebe mucho agua y duerme ocho horas cada día. ¿Será éste el mejor truco de belleza? Probablemente sí.

Y es que según diversos estudios, la mayoría de los españoles (el 68%) duermen menos de 7 horas diarias. Aunque a priori este hecho nos parezca algo totalmente asumible y sin ningún tipo de consecuencia, lo cierto es que la falta de descanso repercute en muchas de las funciones que nuestro organismo debe hacer por la noche y entre ellas, muchas están relacionadas con nuestra piel. Ojeras marcadas, poros dilatados, rojeces, granitos y arrugas, pueden ser algunas de las consecuencias de no otorgarle a nuestra piel el descanso reparador (y nunca mejor dicho, a continuación vemos por qué) que necesita.

Y es que el sueño perdido no se recupera, se acumula. Y por ello tiene muchas consecuencias, no sólo estéticas. Afecta a la memoria, a la gestión de las emociones, al sistema inmunológico y, por supuesto, a nuestro rendimiento físico y mental.

¿Qué es lo que hace tu piel mientras duermes?

La piel es, además del órgano más extenso de nuestro cuerpo, un órgano vivo. Por lo que cumple funciones necesarias para estar saludable, además de protegernos de todas las agresiones externas. Cuando dormimos, la piel se recupera y se renueva, beneficiándose la aceleración de la renovación celular, que se produce por la noche, lo que contribuye a su regeneración.

Es por este motivo que al hecho de dormir las suficientes horas y con la suficiente calidad en el descanso, se le llama “tener un sueño reparador” (¡literalmente!). 

¿Cómo afecta no dormir a nuestra piel?

No dormir adecuadamente, tiene consecuencias directas en tu piel:

  • Tono apagado: si no descansamos adecuadamente, el tono de la piel se apaga. Ésta es una señal clara de que no se está oxigenando adecuadamente.
  • Aparición de manchas: no dormir también favorece la aparición de marchas, debido a que las toxinas que deberían eliminarse durante el sueño, se acumulan.
  • Flacidez y falta de elasticidad: cuando no duermes adecuadamente, tu cuerpo aumenta la producción de cortisol, que descompone las fibras de colágeno y elastina de la piel, encargados de darle elasticidad, suavidad, tersura y estructura a la piel.
  • Recuperación lenta: cuando, por ejemplo, nos quemamos con el sol o cuando tenemos una herida, la mayor parte de regeneración y reparación se lleva a cabo por la noche. Si no dormimos, la recuperación de estas lesiones (y sus consecuencias), se vuelve más lenta.

Ayuda a tu piel antes de dormir

La parte buena de esto, es que puedes ayudarte de tratamientos que alimenten tu piel y apoyen su regeneración nocturna. Basta con un pequeño ritual de belleza para cada noche antes de dormir y sobre todo, constancia para mantenerlo en el tiempo y crear el hábito:

 

  1. Limpieza: es necesario que limpies la piel de las toxinas e impurezas que se han ido acumulando en ella durante el día.
  2. Tónico: el tónico suaviza y equilibra el nivel de hidratación de la piel. Será perfecto para eliminar los últimos restos de maquillaje y proporcionarle frescura a la piel.
  3. El sérum es un básico de cualquier rutina facial, tanto de día como de noche: su alta concentración en principios activos, lo convierten en un poderoso producto intensivo que nutrirá tu piel en profundidad.
  4. Crema de noche: después del sérum puedes aplicar una crema de noche con activos y propiedades, de los que tu piel se beneficiará durante el sueño.

 

Tips para descansar mejor:

Si eres de las que duermes poco o de las que duermes, pero sientes que no descansas, aquí van unos cuantos tips para conciliar antes (y mejor) el sueño:

  • Evita los aparatos electrónicos: las pantallas iluminadas pueden confundir a nuestro cerebro, que se sobreestimula y provoca que el descanso no sea todo lo profundo que necesitas.
  • Lee antes de dormir: un buen libro puede ayudarte a mantenerte ocupada y evitar pensar en que no tienes sueño o en las preocupaciones o el estrés del día.
  • Utiliza antifaz: está comprobado que la plena oscuridad ayuda a dormir mejor y evita que cualquier luz pueda despertarnos. ¡Úsalo!